ARCHIVO del patrimonio inmaterial de NAVARRA

LAS LIEBRES DEL CONVITE

  • Tipo de audio:
  •       - Testimonio
  • Clasificación:
  •       - Cuentos populares
  • Investigador / colaborador:
  •       - Ekiñe Delgado Zugarrondo
  • Localización del audio:
    Igúzquiza
  • Tipo de informantes:
    Individual
  • Informantes del audio:
    Pérez, Victoria
  • Agentes del audio:
    Alfredo Asiáin Ansorena

Había un cazador que capturaba muchas liebres y un cura al que también le gustaba cazar, pero que no cazaba nunca ninguna. Y todos los días le de- cía el cura que le enviara alguna. –¡He cazado más liebres! –decía el cazador al cura para chincharlo. –Pues, ¿cuándo me vas a dar una? –le pidió el cura. –Mañana le tengo que mandar una –prometió el cazador. Al día siguiente fue al campo, vio a lo lejos una liebre y le gritó mientras le hacía gestos indicando la dirección del pueblo: –¡Vete a casa del cura! ¡Vete a casa del cura! Y, cuando fue a comer el cura, preguntó al ama: –María, ¿qué tal? ¿Tengo buena comida? –Sí –afirmó el ama sin entender el interés del cura. Empezó a comer y rechazaba todo lo que sacaba el ama: –Esto no quiero; eso tampoco. –¿Y qué quiere usted, si no hay más? –le preguntó sorprendida el ama. –¿La liebre? –dijo ingenuamente el cura. El ama le explicó que no le habían enviado ninguna liebre y que le ha- bían gastado una broma. Y al día siguiente se encontró con el cazador, que le volvió a decir: –Que le he mandado una liebre, ¿eh? El cura regresó a casa contento, porque le había mandado una liebre, pe- ro el ama, María, lo negaba: –Que no, que no, que no. –Que sí; que me ha dicho que ayer me mandó una liebre –insistía inge- nuamente el cura. Días más tarde se encontró de nuevo con el cazador y le recriminó sus bromas: –¡Tunante! Que me has engañado. Y le respondió irónicamente: –Ya le dije que fuera a casa del cura ¿No fue?